Navidad sin ruidos

Padres TEA sobre la Navidad sin ruido: "Deseamos que se tome conciencia"

La fundación que agrupa a familiares de personas con trastornos del espectro autista aguardan las primeras fiestas con la prohibición de la pirotecnia vigente. Suplican a la sociedad que piense en las personas que son afectadas por no acatar la ordenanza.

“Más allá del daño que se puede hacer a uno mismo por usarla, la pirotecnia afecta a los animales, interrumpe el descanso y a los chicos con autismo les hace muy mal. Por eso tenemos que trabajar en la parte educativa”. 

“Nuestro deseo de Navidad es que la gente tome conciencia”, afirmó ante ElDía Carina Leonardi, integrante de la fundación Padres TEA que agrupa a familiares de personas con trastorno generalizado del desarrollo (TGD).

“Hace diez años que los papás de Padres TEA (Trastorno del Espectro Autista) estamos en una campaña donde se trata de concientizar, y el hecho de que se acate la norma que prohíbe la pirotecnia en la ciudad ya no va tanto por el temor a la infracción sino que depende de la conciencia que tomen las personas”, sostuvo Leonardi, quién además lamentó: “Los cambios en la conciencia, desafortunadamente, son un poco lentos, no son inmediatos”.

“Estamos a la expectativa de lo que vaya a pasar esa noche. Sólo pedimos que la gente tome conciencia y colabore, porque hay chicos que realmente la pasan muy mal. Y si una persona la pasa mal, toda la familia también la pasa mal”, alertó.

Mientras que para la inmensa mayoría de la gente las fiestas son sinónimo de alegría, diversión y risa, para una persona con TEA una medianoche plagada de cohetes y fuegos artificiales es sinónimo del fin del mundo.

“La Navidad deja de ser fiesta para pasar a ser una tortura. Hay familia que 15 minutos antes de la medianoche tienen que subirse al auto, buscar la música que le gusta a la persona o al chico con TEA y escapar de los fuegos artificiales. O directamente deben salir de la ciudad y pasar las fiestas en el medio del campo, que a muchos les puede parecer un plan espectacular, pero cuando es una obligación en vez de una opción, no lo es para nada”, describe la integrante de Padres TEA.

No solamente las personas con autismo tienen hipersensibilidad sensorial: los bebés, los adultos mayores o cualquiera con una sensibilidad mayor es perjudicado por los cohetes y fuegos artificiales. Los perjudican, los trastornan, les producen fobia. Lo mismo pasa con los animales, especialmente los perros, quienes acumulan un stress insalubre durante los estallidos.

"Sólo pedimos que la gente tome conciencia y colabore, porque hay chicos que realmente la pasan muy mal. Y si una persona la pasa mal, toda la familia también la pasa mal”.